Los alumnos de 6º A de Primaria han preparado y escenificado pequeñas obras teatrales donde tenían que exponer una situación cotidiana en el que se representara claramente un pecado capital y posteriormente la virtud contraria al pecado elegido.
Unos eligieron la ira contrarrestándola con la paciencia, otros la soberbia frente a la humildad, etc.
L@s alumn@s captaron muy bien la idea de lo que había que hacer y fue una experiencia para todos muy emocionante. Como docente, no hay nada más gratificante que ver una clase unida, que se respeta y que se quiere.
Ciertamente, la Iglesia nos enseña e inculca valores puramente basados en el AMOR, el mandamiento más importante que nos dejó Dios.

Deja un comentario